viernes, 29 de abril de 2016

XVIII. Nada

Quería escribir muchas cosas pero no me da. No me da el ánimo, no me da la vida.

Ayer hubo situación raraextrañaincómoda con niña de Santiago.

Yo estaba algo curá en mi cama. Como ando con las sensibilidades, el alcohol me pone más sensible. 

Recuerdo que me dijo "(...) no quiero confundir (te) las cosas entre nosotras (...)" y eso fue finalmente lo que me puso rara (porque no sé cómo no describir lo que me pasó, rara).

Porque me recuerda que hay un límite entre las dos y me da entre rabia y pena. Me amurro. 

He estado súper mal. Duermo la nada. Me despierto sobresaltada cada 10-20 min. Ando con la guata apretada todo el día. Me acuesto y me despierto así. El corazón lo tengo acelerado siempre. Estoy como "preocupada" por algo pero realmente no. Hoy me desperté y dije "viene una crisis". Me iba a venir una crisis. 

Usé de nuevo mi cortaplumas rosado. Pero sólo una vez. Me controlé. No nueve veces como el otro día. 

No quiero cargarle nada de esto a niña de Santiago. Tiene sus propios dramas. Prefiero apoyarla y estar ahí para ella, que ella lo esté para mí.

Más encima niña ex vuelve a mandar mensajes por estado de whatsapp. No ayuda mucho.

Necesito saber cómo parar esto. Necesito saber qué hacer. 

Estoy demasiado sola. 

miércoles, 27 de abril de 2016

XVII. Sola y con frío

El lunes salí a carretear. Fui primero a la peña de la U y luego pasé a Pagano. Mi amiga la Antonia se fue extremadamente temprano, así que me hice amigos ahí y me quedé hasta que cerró.

Si, tomé mucho. Y después cuando salimos no sólo fumé lo que me quedaba de marihuana, si  no que fumé también con unos amigos que me hice en la calle.

Me quedé sola esperando la micro. Estuve sola esperando el colectivo. Llegué 3 hras después a mi casa, cuando mi familia se levantaba para ir a trabajar e ir al colegio.

He llegado cientos de veces a esa hora. Incluso más tarde (o temprano, dependiendo de dónde se le mire). Sólo que esta vez era día de semana y madre estaba ahí para retarme. 

Yo me enojé con ella, porque nunca salgo. Nunca carreteo. El año pasado salía fijo todos los fines de semana y durante la semana también. Pero me controlé y comencé a salir incluso menos que antes de que se me fuera todo a la mierda. 

Pero el tema es, que el lunes salí en el enojo, en la pena, en el todo. La Gabi me dijo: lograste lo que querías, salir a Pagano un lunes. Porque claro, eso quería. Pero ella no sabe, nadie sabe, lo mal que estoy. Sólo niña de Santiago sabe. 

Lo único que les dije a mis amigos fue: estoy algo emo por X razón, no quiero hablar más de eso. Aunque igual la Gabi me insistió para que le contara un poco más. Lo hice, pero a grandes rasgos. 

Hice una estupidez. Le mandé a ella un audio por whatsapp. Sí, tenía hartas ganas de hablarle. Estuve mucho rato con el celular en la mano apretándolo tan fuerte que me dolía. Pero no aguanté. Tenía una idea clara de lo que quería expresar, pero no me salió. 

Esta es la primera vez que alguien sabe totalmente como me siento y lo que estoy haciendo. Siempre que estoy así, la gente que me rodea sabe sólo una parte de todo. Entonces, no estoy acostumbrada a cómo le pueda afectar eso a la gente que me quiere. Me sorprendió  que me dijera que le daba pena escucharme así. Me dio pena a mí. Me sentí culpable. No acostumbro a hacer sentir mal a la gente. Me acostumbré a que el resto me hiciera sentir mal a mí.

Honestamente, no sé qué hacer. Estoy súper atrapada. 

El lunes estaba muerta de frío y sola. Veía cómo todo el mundo andaba con alguien y yo estaba ahí. Sola y con frío. Así me siento. Igual que ese día, pero todos los días. 

Sola y con frío .

lunes, 25 de abril de 2016

XVI. Esta cosa de los apodos

Iba a hacer otra entrada, que era bastante larga. Pero en función del tiempo y todas esas cosas, preferí hacer esta.
Ayer, me quedé pensando con lo de la última entrada. Sobre los apodos que se les pone a las parejas y miau.

Yo nunca fui de andar poniendo apodos de broma y mucho menos de cariño. Recuerdo que el primer apodo que me puso niña ex fue "hobbit/Frodo gay/Gollum". No estábamos ni pololeando.

El primero que le puse yo fue "poto/potito". Le comencé a decir así, porque a mi hermano chico lo llamaba de la misma manera. 

Después fue variando. Muchos apodos entre medio. Gatito, chanchito, burro, Dory, gnomo, bua bua (lo sacó de un diario que me hacía madre de bebé, donde anotó las palabras que decía yo), bebé, melón, tuna, entre otros. También nos decíamos "amor".

Tanta era la costumbre, que entre nosotras no era normal llamarnos por nuestro nombre. Recuerdo que fue extraño cuando viajé a Iquique, conocí por primera vez a su familia y teníamos que llamarnos como XXX y Paula. La situación se repitió siempre que veíamos a la familia de la otra. 

Recuerdo que al Julian le decía "amor" o "Julián". No recuerdo como me decía a mí. Ups.

Con la Paulina nos decíamos "beibi", "cariño" y no recuerdo que más. Algunas veces me dijo "amor" o "poto", pero nunca se lo dije de vuelta. Creo que había pasado muy poco tiempo como para decirle "amor" de nuevo a alguien. Y no volveré a decirle "potito" a nadie. Sólo al Gabriolo. 

A niña de Santiago le tenía apodo cariñoso pero nunca se lo dije. No alcancé. 
Quizás algún día se entere.


domingo, 24 de abril de 2016

XV. Esa película del cáncer

La frase "to see the rainbow, you have to deal with the rain" me hace sentido. Sé que en esta película de los niños con cáncer se le encuentra estúpida y concuerdo. También debo agregar, que me carga esa película. Diferentes razones.
Aunque, lloro con mucha pena en el cora cuando la veo (iba a poner cuore. Debo de explicar por qué me carga la palabra cuore). No lloro porque se mueren y esas cosas. Lloro cuando hablan del amor, las palabras que se dicen. Puta la hueá. Lloro mucho. La última vez que la vi fue con toda mi familia en Maitencillo este verano. Justo me había peleado con niña ex (para variar). Me da pena. Porque lo que se dicen, era como me sentía yo con ella. Eran cosas que le escribía yo. Puta bida.

En fin. Partí con esa frase, porque recuerdo que dije que me gustaba la lluvia. Porque limpia muchas cosas. Da la opción de renovar, sin cambiar el entorno. Eso se lo dije a ella. Y lo dije creyéndolo fervientemente. Lo sigo creyendo.

Aquí está el problema. Estoy en el momento en que siento que la lluvia no me sirve de nada. En que estoy chata, enferma de chata de la lluvia culiá aka problemas culiaos.

Necesito una Paula diciéndome que las cosas estarán mejor. Quiero que la Paula del pasado me venga a animar. 

Quiero que alguien me abrace. Sólo abrazo al Gabriel. A padres no los abrazo con ganas desde el 2012. Me siento incómoda cuando se acercan a hacerme cariño y me da lata. Me da lata porque yo no lo busqué. Me da lata porque soy regalona.

Me carga esa película de los niños con cáncer. Me carga porque en el fondo, veo una metáfora de lo que es mi vida.

*ahora, el pie de página para explicar lo de cuore*

No recuerdo si ya estábamos pololeando o no con niña ex (con niña ex empezamos a hablar en sep más o menos del 2012 y no me pescaba. Yo me la joteaba. Después me empezó a pescar ya en octubre. Me invitó a carretear, dormí con ella. No nos separamos nunca más. Dato: empezamos a pololear dos semanas después de haberla conocido en persona). 

La cosa, es que niña ex me dice: oye, ¿cómo me tienes guardada en el celular? A lo que yo respondo: te tengo guardad como XXX XXX (nombre y apellido). Y me dice: aahh que fome (o pesada o alguna cosa así). Yo te cambié el nombre hace rato. "¿Ah sí?" le digo. "Si, te puse como Paula Cuore. El YYY (amigo de U de niña ex que iba en la Scuola) me dijo que cuore significa corazón. Hay varios amigos que me han preguntado si es tu apellido".

La conversación después cambió y hablamos de otras cosas. Yo edité su nombre y le puse XXX Kätzchen, que significa gatito en alemán. No quiero entrar en detalle por qué le puse así. 

Fuimos Cuore y Kätzchen hasta el finals. No sé cuándo lo habrá cambiado ella. Yo cambié el nombre casi de inmediato. Porque no podía ver que mí XXX Kätzchen me estuviera diciendo esas cosas. La persona que me dijo todo eso era otra. Ha vuelto a ratos. Cada cierto tiempo vuelve y se va. 





XIV. El lado oscuro

Siempre que escucho "El lado oscuro de tu corazón" de Marineros, me pasan dos cosas.

1.- Me acuerdo de niña ex
2.- Me acuerdo de la película: El lado oscuro del corazón

Niña ex: me acuerdo de ella, básicamente por la letra. La escucho y me dan ganas de gritársela en la cara. El día que vi a Marineros, quería que XXX estuviera ahí. Quería mirarla y cantarle. O simplemente decirle: esta es pa' ti. Porque cada uno de los versos está escrito como de mi para ella. Me recuerda a las cosas que le escribía. Los poemas, los cuentos. A veces me arrepiento de haberle escrito tanto. Otras veces no. Ahora si pienso en ella, me dan ganas de escribir puras hueás con rabia. Había vuelto a escribir cosas lindas últimamente. Pero quedarán ahí, encerradas por siempre en esa caja. Hoy guardé el regalo de cumpleaños y todas las demás cosas en la caja. Malditas cajas.

Película: la vi con la Paulina. Es su película favorita. Y terminó siendo una de las mías. Tuve de foto de perfil un tiempo una escena de la película. Y Paulina sólo me habló para decirme que lo encontraba raro, que era un especie de "robo intelectual". Ni siquiera sabe que la puse también en Instagram con cita incluida. Pero nos dejamos de seguir hace rato. Siempre que me habla es para puras hueás así y me termino enojando con ella. En fin. Película culiá buena. Totalmente recomendable. La amé desde la primera escena hasta el final. 
La primera parte de la película me recuerda a ella. A niña de Santiago. Porque sabía volar. Me hacía volar. Y me puse miau otra vez. 

"No sé me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! —y en esto soy irreductible— no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!" (Oliverio Girondo) *me dieron muchas ganas de citar en APA, pero no lo haré porque pichula*


XIII. Chelsea Hotel No 2

Chelsea Hotel No 2

I remember you well in the Chelsea Hotel
You were talking so brave and so sweet
Giving me head on the unmade bed
While the limousines wait in the street
But those were the reasons and that was New York
We were running for the money and the flash
And that was called love for the workers in song
Probably still is for those of them left

Ah, but you got away, didn't you baby
You just turned your back on the crowd
You got away, I never once heard you say
I need you, I don't need you
I need you, I don't need you
And all of that jiving around

I remember you well in the Chelsea Hotel
You were famous, your heart was a legend
You told me again you preferred handsome men
But for me you would make an exception
And clenching your fist for the ones like us
Who are oppressed by the figures of beauty
You fixed yourself, you said, "Well never mind,
We are ugly but we have the music."

Ah, but, you got away, yeah, didn't you baby
You just turned your back on the crowd
And you got away, I never once heard you say
I need you, I don't need you
I need you, I don't need you
And all of that jiving around

I don't mean to suggest that I loved you the best
I can't keep track of each fallen robin
I remember you well in the Chelsea Hotel
That's all, I don't even think of you that often

XII.

Pasé del enojo, para pasar a la pena. 

Ayer vi tres películas. 

Quería escribir mucho, pero tengo la mente en blanco. 

Quiero hundirme. 

But the film is a saddening bore. For she's lived it ten times or more. 






sábado, 23 de abril de 2016

XI. O T I N I F N I

La entrada X la escribí antes que pasara todo y le di con el palo al gato, le di justo en el clavo y todas esas frases para decir que le "achunté". Mientras escribo esto, se pone a llover torrencial, cual película de mujer sola escribiendo sola con la lluvia afuera. Me falta el puro gato. Pero ¡oh, surprise!, les soy alérgica.

No estoy enojada con ella. De hecho la entiendo mucho, aunque no haya sido capaz de decírselo. Estoy enojada conmigo. Estoy furiosa conmigo misma. Yo soy la que me pongo en estas situaciones. Yo soy la que decide abrirse con la gente. Creo que nunca he sido capaz de explicar bien lo que a mí me cuesta eso. Todo lo que significa. Y puta, no quiero más. No sólo no quiero intentar de mirar a alguien a los ojos, no quiero que me miren más a la cara. Nunca más. Ojalá pudiera salir a la calle con la máscara que me compré en San Pedro. Pero eso sólo haría que más me miren. Quiero que me dejen de mirar y yo dejar de mirar. 

Mi vida es cíclica. Y el círculo cada vez es más chico porque cada vez vuelvo más rápido donde mismo. Me pasa una y otra vez lo mismo y no aprendo. Soy inteligente para muchas cosas, pero para esto, no. 

Ayer exploté. Exploté mal, así como antes. Tenía muchas cosas en mente y eso fue como la gota que rebalsó el vaso. O quizás el chorro. No voy a fingir que el hecho en sí no me afectó. Sé que hay cosas peores, que hay gente que tiene dramas más importantes. Yo misma los tenía. Pero vengo arrastrando hueás de hace rato. Y ahora, pucha no sé. No me ayuda que niña ex me haya hablado dos veces en el rango de una semana. Aunque sea para decirme puros monosílabos. 

Exploté. Exploté. Exploté. Cuando ella me llamó de vuelta estaba llorando. Traté de que no se me notara y fui pesada. No quería que me escuchara. No así. Porque sentía que iba a gritar. Estaba gritando dentro mío. Todas mis voces estaban empujando mi cabeza para poder salir. Así que volví a manchar mi cortaplumas de rojo. Y me desesperé también, porque no lo encontraba. Di vuelta todo. Y tan acelerada estaba, que me corté un dedo del pie, sin querer. 

Cada vez que estoy en el espiral autodestructivo voy, me meto a Pagano, me emborracho/drogo como nunca/siempre y me meto con mujer que se me pase (y hombres, aunque me sienta asqueada después). Porque quiero ser mujer objetivizada. Quiero ser un objeto. Los objetos no sienten. Quiero que me vean y se acerquen a mí solamente porque están calientes. Porque mis contorneos bajo la música, la oscuridad y las luces de colores les hace imaginar cómo me muevo en la cama. Quiero que se calienten tanto, que me toquen ahí mismo en la pista, que me metan mano. Sólo ahí, soy nada. Siento nada. 

Pero ni siquiera mi ritual autodestructivo voy a poder hacerlo. Porque amigo de niña ex trabaja ahí. Porque niña ex puede que esté también ahí. Y además, porque dentro mío, no quiero hacerlo. Porque quiero y mucho a la niña de Santiago. Porque me voy a acordar de ella, como siempre lo hago. Porque voy a querer estar bailando con ella y pasándolo bien con ella. Porque voy a querer que ella me toque, en la parte de atrás del auto, en la cama, en todos lados. 

Ayer tenía ganas de llamarla a ella. Quería ir con ella. Incluso pensé en llamar a niña ex. Quería decirle que me cantara las canciones que solía hacer. No es buena cantante, pero inventó dos o tres canciones que siempre me cantaba (con letra chistosa). Cuando tenía pesadillas y no podía dormir, la llamaba y no estaba tranquila hasta que me cantara la canción de dormir. Porque puta, mis pesadillas son horribles. El hombre sin cara que me perseguía no es nada en comparación con las pesadillas que puedo tener. 

Pero llamar a niña ex habría sido peor. Si es que llegara a contestarme, me habría dicho que no recordaba las canciones. Estoy segura que habría estado carreteando también. Llamarla a ella también habría sido peor. Porque en el fondo, habría esperado que me dijera que todo lo que me dijo era mentira. Que nos veríamos el jueves. Que le podría por fin entregar su regalo de cumpleaños, que ahora estará en una caja. 

Quizás debo volver a escribir las cartas. 

Feliz mes Paula, feliz mes. 


viernes, 22 de abril de 2016

X.

Estoy chata chata chata chata chata chata chata chata.

No entiendo nada. 

Recuerdo cuando dije "¿Cuándo tendremos un año normal?" y la Vale se rio porque dijo que cité a Harry Potter. 

Estudio sociología y trato de entender cómo funciona todo, pero no puedo con las relaciones humanas. 

Me gustaría que me dijeran: Paula, esto hiciste mal. El discurso de: eres buena persona, eres bacán, te mereces X cosa, blah blah blah. Lo he escuchado muchas veces y de gente diferente. Y no, no puedo ser tan bacán como me dicen porque todas las hueás me salen mal. 

Lo único que me sale bien es mentir. 
-¿Cómo te hiciste esas heridas en la mano?
-Me caí y me raspé.

-¿Por qué tienes todos los nudillos hinchados y morados?
- Me pegué sin querer.

-¿Por qué tienes cortes en la pierna?
- Me caí en la micro y me raspé.

-¿Cómo estás? 
-Bien.

-¿Te pasa algo?
-Nada. Sólo tengo sueño.

Me acabo de re leer y por la chucha, que emo. Pero ando con mucha pena. Me siento sola y cansada. Quiero que las cosas me salgan bien. Una vez que sea. Quiero que por una vez todo me funcione. Y me esfuerzo, harto. Por eso me molesta tanto. 

Respecto a lo de "mentir", las dos primeras cosas ya no las hago. 

A pesar que escribí algo bien triste, sé que cuando esté mejor, me servirá. Escribir estas cosas me sirve porque 1.- Me las saco del sistema. 2.- Cuando las vuelvo a leer, digo: que bien que ya no estoy así. 

Sólo queda decir: we will always have Paris. 


IX. Inseguridat

Soy insegura. Mucho. Me paso el rollo al tiro. Y siempre, siempre sin falta, pienso que es mi culpa. 


VIII. Canciones

Me cuesta mucho dedicar canciones. Me da miedo perderlas. No me gusta tener que saltarme ESA canción en el álbum de mi cantante favorita. No me gustó tener que quitar canciones de mi celular. 

Pero la música tiene ese algo que te mueve, que te hace sentir. 

No suelo dedicar canciones directamente, sólo las publico en facebook. Como quién no quiere la cosa. Como si la estuviera escuchando de casualidad. 



Contigo no necesito, esconder mi pasión por las estrellas. 

jueves, 21 de abril de 2016

VII. Los enojos

He andado todos estos días molesta. Llego a mi casa molesta. Principalmente por situación universidad y el odio al ser humanx que me ha producido alguna gente por eso.

PERO, no es sólo eso.

A niña ex no le había contado de la página de facebook que administro Es de Fleta. Cuando la hice, aún hablábamos, pero nunca estuvo la oportunidad de contarle. Prefería haberle contado yo, porque muchas cosas que subo o comentarios pueden mal interpretarse. No todas las fotos o frases forman parte de lo que yo pienso, siento o creo. Pero debo hacerlo, porque apunto a un grupo de gente que es más general. Por mí, la página sería súper politizada y feminista, pero no se puede.

El otro día, me llegó notificación que le había puesto me gusta a una publicación. Fijándome en la hora, me di cuenta que fue a las 4 de la mañana. Así que estaba carreteando. Además, le puso me gusta a una foto en especial que yo sé que era para mandarme un mensaje. Le encanta mandarme mensajes así. Cambiando estados de whatsapp y los pie de foto en Instagram. Si la tuviera en facebook sería lo mismo. Nivel de madurez: no identificable.

Así que me dije: se viene la tormenta. Le comenté a amiga Antonia y me dijo: Paula, me tiene chata la XXX. CHATA! Después me cambió de tema y terminamos hablando de niña alemana que es muy bonita pero se cortó el pelo. Me gusta eso de la Antonia. Es cabra chica y me hace sentir bien. Se parece mucho a mí en muchas cosas y me causa gracia reflejarme en su inmadurez. El otro día, me preguntaba cosas en el claustro (que tienen que ver con una falta de conocimientos y miaus que probablemente yo también habría tenido a esa edad) y luego de responderle me dijo: Pero no me reeeetes :c  Me dio risa. Con ella me siento muy mamá. 

Al día siguiente, me desperté como a las 10 con un mensaje de niña ex. El mensaje lo había mandado a eso de las 8 de la mañana. O sea, de vuelta del carrete. Dolor de guata. No del dolor de guata de "ay que emoción me habló" (que es el que tengo cuando me habla ella, niña de Santiago) *necesito arreglar esto de los nombres, mucho enredo* Era dolor de guata de "se viene un problema y ya sé de qué tipo". El dolor de guata que me daba cuando me llamaba curá. 
Era algo así (lo borré, todo es en base a mi memoria):

-Hola. Porfa no me involucres en tu blog. Saludos.
-Hola. No te he involucrado en el blog y tampoco lo haré. Igual me habría gustado contarte yo de eso.
-Si me cuentas o no da lo mismo.
-Para mi no. No me gusta el cahuín.
-No fue cahuín
-Ah bueno
-Espero estés bien. Suerte
-Lo mismo digo

Luego borré la conversación. 
Lo que me dio rabia, fue que haya pensado que la pudiera involucrar en el blog. Yo NUNCA hablo mal de ella. Ni con mis amigos. Niña ex lo sabe súper bien. Sólo a ella *a ti* le he contado algunas cosas. A nadie más. Siempre he protegido su "imagen". Porque para qué hacer que se gane el odio del resto. No lo necesita. Nadie necesita odio. Yo sé que la Antonia está apestada porque partiendo por el día que conoció a niña ex, esta se comportó como el real poto. Incluso lo reconoció y me dijo: A tu amiga le debo haber caído mal. You dont' say. 

Así que eso fue lo que me dio rabia y anduve enojona. Pero, por otro lado, no me pasa lo que me pasaba antes. Antes el dolor de guata me duraba días. Andaba preocupada, mal genio con todo y triste. Ahora, me duró el dolor de guata hasta unos minutos después de borrar la conversación. Y estuve considerablemente menos apestada de lo que antes hubiera estado. 

Me gusta saber que cada vez me afecta menos lo que haga. 




VI: Muchas cosas

Hoy leí algo que me hace mucho sentido y que creo, explica muy bien cuando hablo del morir a mi yo anterior. 

"Es absolutamente necesario suicidarse cada cierto tiempo.
Huir de uno mismo,
perderse,
levitar,
ayunar,
sentir el cuerpo vacío, agotado, adolorido.
Mudar la piel, 
beber, 
vomitar,
tocar fondo, follar con desesperación y luego no recordar nada.

Estar ausente del todo.

Para después aferrarse de nuevo a la vida. Reencontrarse.
Vestir colores pastel, andar a paso ligero y sonreír a los vecinos cuando te saludan en la escalera.

- ¿Qué tal estás, preciosa?
- Jodidamente bien, gracias."

Ana Elena Pena, Sangre en las rodillas

Bueno, hoy ella leyó mi blog. U hoy me dijo que lo leyó. Yo sabía que lo haría. Igual me da vergüenza. Y me pasaron muchas cosas. Por un lado nervios de guagua y esas cosas cuando me dijo que lo encontraba lindo y miau. Pero cuando me dijo que le daba de los miedos pensé "no debería haber escrito eso", sonando con voz de Hagrid en mi cabeza. Porque, me dice que le da de los miedos y todos esos miaus. Yo sé que quizás voy un poco más rápido que ella, porque comprendo todas todas sus aprensiones. Pero me da lo mismo. Puedo esperarla o puedo reducir el paso hasta quedar con el de ella. Yo le dije. No estoy yendo ni detrás de ella cuidándole la espalda o por delante guiándole el camino. Voy al lado de ella. Pase lo que pase. *es muy raro hablar como si no estuvieras leyendo esto, porque sé que lo estás haciendo*

Segundo tema del que quiero hablar (quería hablar de otra cosa pero padre llegó a interrumpirme y lo olvidé todo). Domingo la iba a ver y ya no. Me gusta eso de que me avise con tiempo. En experiencias previas (con otra gente) me habrían avisado el sábado y mucho enojo. Igual la iré a ver el jueves. Falta una semana y lo siento eterno, porque tengo ganas de verla. También tengo ganas de salir de acá, porque estoy un poco chata y colacsada. Creo que haré una entrada para hablar de eso.

Creo que es una entrada dispersa y sin un hilo conductor. Igual a mi cabeza.


miércoles, 20 de abril de 2016

V. Las profundidades

El mar no me da miedo. Me gusta meterme, nadar, tirarme en las olas y que de vez en cuando me lleven. 
PERO

Pero, me dan miedo las profundidades del mar y todo lo que habita en ellas. Y ni siquiera tan profundidades. Creo que me daría un ataque, un REAL ataque si me topo en el mar con un lobo marino.

Felipe, sabe que me da miedo, y vez que encuentra un video de algún ser gigante marino, me lo manda.
Me dan escalofríos ver esos encuentros fortuitos de la gente con las ballenas.

No sé de donde cresta viene tanto susto. No suelo tener tanto miedo a lo desconocido. Por ejemplo, la muerte, que es uno de los reales misterios de la humanidad, no me causa mayor problema.

Recuedo que mi tía nos contó una historia una vez. 
Un caballero que había sido parte de la Armada, algo así como un buzo (no tengo idea cuál es el nombre correcto para un buzo de la armada y poco me interesa). Una vez, estaba buceando en el sur, en la oscuridad. Miró a su lado, y se abre un ojo redondo y muy grande. Ese hombre, acostumbrado a bajar al mar, que conoce muy bien todos los animales que ahí habitan, no supo de dónde venía ese ojo. Nunca más volvió a bajar. 

Así que si alguna vez señor/a lector/a inexistente, ha visto videos de gente histérica arrancando de mantarayas inofensivas y cosas así (y se ha reído), considere que yo haría exactamente lo mismo. 

martes, 19 de abril de 2016

IV. Sonreír por dentro

Cuando estaba en el colegio solía agarrar cualquier hoja y escribía todo lo que me pasaba por la cabeza. Ahora, estoy haciendo un poco lo mismo.
Siempre, en todo momento, tengo mucho en mi cabeza. Mucha información. Por eso mismo, me enredo al hablar y tartamudeo. Me salto palabras enteras e incluso a veces las digo al revés. 

¿Por qué digo todo esto? Porque lo que voy a escribir es algo que me ha estado dando vueltas desde que corté el teléfono hace unas horas. 

Suelo ser una persona cerrada. Si, es cierto que hablo hasta por los codos. Pero nunca de mí, o más bien, de lo que siento. Sólo banalidades. Uso máscaras sobre máscaras. 

Pero hace un tiempo, vengo haciendo todo lo contrario. Y me sorprende. Me sorprende sentirme así de cómoda con una persona. Me sorprende que no se me apriete el estómago para contarle algo. Y he dicho cosas, que sólo sé yo. Y mi yo más interno. Porque hasta para mí misma me pongo máscaras. 

Con otra persona, hubiera sido capaz de ocultar y mentir sin arrugarme sobre el hecho de tener un blog. Dos blogs, Pero en cambio esta vez, yo misma, sin que me preguntara, le dije: tengo un nuevo blog. E incluso, es muy probable que lea esto. *holi*

No le he dicho que le he contado cosas que nadie sabe. *aunque considerando que puedes estar leyendo esto, ahora lo sabes jjj* Tampoco le he dicho que el otro día me vio llorar un poquito, y hay gente que conozco de años y nunca me han visto llorar a menos que esté ebria. 

Si, a veces (sólo a veces) cuando tomo boto varias máscaras. Por ejemplo (sé que es un tema que dije que no tocaría, pero sirve bastante para ejemplificar), cuando terminé la relación ante-pasada, mis amigos no me vieron llorar ni una sola vez. Sí, lloré días enteros. Igual que en las películas y en las historias más dramáticas. Pero mis amigos no me vieron llorar ni una sola vez. Sólo me quebré un día que vinieron dos amigos a tomar vino y comer pizza a mi casa. Una vez lloré por teléfono cuando llamé desesperada a mi amiga que estaba en España y sería. 

Dos veces, cuando hay amigos que me conocen desde los 10 años y mis amigos de la universidad que me conocen desde los 18. 

Me fui por las ramas. El punto es, que puedo mirarla a los ojos y decirle lo que siento. Sí, lo que siento. Quizás me demore unos minutos, pero lo hago. ¡LO HAGO! No le miento y no me miento. Que la única razón por la que me pongo nerviosa, por la que se me para la respiración y se me pone la piel de gallina, es cuando me mira, me toca, siento su aroma, cuando siento su voz, cuando me escribe. ¿Por qué? Por que me encanta. Puta que me encanta. Me encanta al nivel que me pueden poner una pizza y a ella enfrente y la voy a elegir a ella. *si, así de mucho me encantas* Y más aún, la quiero, y mucho.

Volviendo al tema. Tan cómoda me siento al "abrirme" (frase cliché) con ella, que no tengo problema de escribir esto siendo que es muy posible que lo lea. *que lo estés leyendo*

Estoy dejando que me conozca y me gusta. 

Estoy sonriendo. Sonriendo por dentro. 

III.Redemption

REDEMPTION. 

noun
1.
an act of redeeming or atoning for a fault or mistake, or the state of being redeemed.

Siempre me gustó esa palabra por su fonética. Incluso me gusta un poco como suena en castellano. 

Recuerdo muy bien cuando en Mad Max: Fury Road, Max le pregunta a Furiosa qué es lo que busca, y ella responde "Redemption".

Como esa palabra me llama la atención, en mi lista de películas por ver estaba The Shawshanks Redemption. Me quedó esta frase: No está loco, está institucionalizado. Y pensé mucho en los pacos, y la gente que sale de colegios particulares (como yo), y los que van a la Iglesia todos los domingos. Institucionalizados todos y más de una vez, he dicho: están locos.

Quizás, me gusta porque yo misma busco la redención. 

Estoy escuchando Punk Ass Queers de Limp Wrist. Cada vez entiendo más el punk. 


II. Día martes

Es día martes 19 de abril. Me gusta abril. Me gusta abril porque siempre me pasa lo mismo en este mes.

Está de cumpleaños mi hermano, el equipo de fútbol que me gusta y me resfrío. Sí, todos los abriles me resfrío. 

Todos los meses de abril comienzo a planear qué haré para mi cumpleaños, que es en dos meses más. Fiel ejemplo de mi personalidad ansiosa. Y como ya pienso en qué haré, tengo grabado que este será el primer año después de mucho tiempo que tendré un cumpleaños donde hay alguien que no irá, que siempre estuvo. O que me daba la sensación de siempre haber estado. Pero, habrá gente que nunca había estado y eso me causa ansiedad. Lo nuevo me causa ansiedad, más aún si siento que mejora la perspectiva de los cumpleaños pasados. 

Abril me gusta porque es igual de cambiante como yo. Día frío, día caluroso, día con sol que no calienta, día nublado abochornado. 

Me gusta abril porque se pone café y puedo vestirme de negro y combinar con los días nublados. Antes, usaba más colores. Después, me vestía de negro porque sentía que usar colores era mentirme a mí y al resto. Hoy, uso negro porque me gusta. Nada de sentimientos representados por medio del objeto. Si tengo pena, lloro, pero no por medio de la ropa. 




lunes, 18 de abril de 2016

I.- Empezar

Este es el segundo blog que hago. El otro que tenía, no lo borraré, pero haré como si no existiera. 
Partí escribiendo en la otra página el 2012 y la última entrada fue el 2014. Hoy, cuando leo esas historias, no me veo a mí, a la Paula de ahora. 
Siento que es parte de una historia de la que no fui parte. Leo y no creo que las cosas hayan sido así. Tanta felicidad parece mentira. Esa Paula, murió. 

En mi vida tengo tres sucesos que los tomo como la gente dice con ese cliché. "Me marcaron". Después de eso muero. Muero al Yo anterior y nace una nueva Paula. Siempre mejor. Por eso me identifico con el fénix. Nacer desde las cenizas como algo nuevo. 

Ahora estoy en la etapa final de armar el nuevo Yo. Pero, no puedo evitar a veces sentir nostalgia de lo que leo en mis antiguas palabras. Creía que no volvería a morir. Ahora sé, que moriré y naceré más veces, hasta que el que muera sea mi cuerpo y no el Yo. Y eso no me causa tristeza. Me siento incluso con más sabiduría, al por fin comprender y poder haberme salido del falso sueño de una vida sin tropiezos. Lo que realmente me causa nostalgia o me aprieta el pecho, es que me dejé llevar por la inocencia. Nunca más. No daré nada por sentado nunca más.

Ahora, soy feliz por el comienzo de la historia de una nueva Paula. Y esta, espero, será la última "entrada" con un dejo de pena. O más bien, con una pena producida por lo que fue. 
No borro ese antiguo blog, porque me recuerda que puedo ser feliz. Sé que puedo sonreír por dentro y por fuera. 

Cuando estoy feliz, escribo mucho y bonito. Pasé más de un año sin siquiera escribir. 

Hoy, vuelvo a empezar.